Harouna Garba, inmigrante togolés, comparte su experiencia en patera: "Éramos 34 y sólo sobrevivimos 17". Junto a un mallorquín ha creado una asociación con la que canalizarán apadrinamientos a huérfanos togoleses para proporcionarles educación y evitar que se embarquen en una patera, combatiendo "las mentiras de las mafias".
Relacionados