Aparcamientos en Bailén y Revellín, desvío de calle Norte y "centralidad" del Parque Ebro, ejes de Logroño 1521
Logroño presenta un ambicioso proyecto para revitalizar su zona central, un cruce de caminos histórico. La intervención incluye el desplazamiento de la calle Norte para recuperar la centralidad del área, acercando el Parque Ebro y promoviendo un espacio cultural más accesible y sostenible. Además, se propone la creación de dos aparcamientos subterráneos en la Avenida de Bailén y el área de Revellín, aumentando la capacidad en un 30% y respetando el patrimonio histórico local, como la muralla carlista. El proyecto también busca optimizar la visibilidad de sitios históricos, como el entorno de la Inquisición, y aumentar en más del 40% la superficie arqueológica visitable. Al integrar elementos históricos con soluciones contemporáneas, se espera que esta transformación mejore la calidad de vida de los ciudadanos y fomente un desarrollo urbano más armonioso en Logroño, conectando la ciudad con su entorno natural y cultural.
Transcripciones
Hoy vamos a presentar ya no sólo una solución para una zona, sino que es una nueva dimensión para esta zona de Logroño. Esta zona de Logroño en la que hoy nos encontramos, pues es una zona que hace o no, si me lo permiten, al himno de Logroño que dice cruce de caminos.
aquí hay un compendio de ese cruce de caminos y de ese aluvión de ciudad que se ha completado aquí y que se ha ido sedimentando a lo largo de los años me explico, tenemos un vía al norte que discurre por aquí tenemos un parque de Ebro que permanentemente está presente en diálogo con la ciudad y que ahora mismo va a cobrar otra dimensión, tenemos un camino de Santiago que concluye precisamente en esta puerta y que despide al peregrino y sobre esos tres viales se han ido sucediendo a lo largo de la historia, hasta el punto en el que nos encontramos, diferentes fases históricas.
En esta exposición lo pueden encontrar, aquí hay que remontarnos hace 7000 años, viene el Neonético, luego se han ido incorporando edificios de la Inquisición, estaba el Buena y llegamos a los años 50 donde toda esa sedimentación histórica y cultural se completa y llegamos al punto máximo que es en el que hoy nos encontramos.
En esta zona hemos tenido desde el parque de bomberos, hemos tenido recientemente por ejemplo, porque ya lo más inmediato en el tiempo, San Mateo, pues hemos tenido el espacio Peñas, pero no, para damos de vista que en este entorno se identifican espacios culturales, contenedores culturales del mayor valor y que están aquí.
Todo ello está aquí, tenemos la historia, tenemos un cruce de caminos, tenemos una acumulación de usos que hay que ordenar y por supuesto tenemos esa realidad automovilística que está ahí y que hay que resolver esa realidad automovilística y esos aparcamentos.
Así que sobre todo ello hay que intervenir. Y había que intervenir combinando todo, partiendo del pasado, respetando nuestra luminosa, nuestra radiante historia y buscar una solución que enterrara todo, pero que permitiera avanzar hacia el futuro.
Así que creo que la solución con la que arranca todo es brillante. La solución es, simple y llanamente, empezar con un desplazamiento del villano norte, de la calle norte. Ese desplazamiento permite, muy gráficamente, que este espacio recupere centralidad, que el Ebro se acerque urbanísticamente hacia este entorno y dibujar ese ecosistema cultural que tenemos de una manera mucho más intuitiva de una manera peatonal de una manera accesible de una manera más sostenible esa es, ahora luego me gustaría que Jesús Oladri lo explicara más geniamente segundo, segunda cuestión a resolver, que hacemos con los aparcamientos, con las plazas que están ahí.
Parece que los loboleñeses nos hemos ido resignando a aceptar como inevitable que habría que convivir con esta situación. Nosotros entendemos que la solución convierte esa circunstancia en oportunidad para el futuro. ¿Por qué? Porque integra las plazas hasta obtener incluso un 30% más de plazas de aparcamientos, pero ¿dónde?
Subterráneos. En dos aparcamientos, en la zona de Avenida de Bailén y muy cerca, en el frontal prácticamente de Reveillé. Pero ¿cómo había que hacer? ¿Y cómo se pretenden hacer los aparcamientos? Aprovechando, respetando también el valioso patrimonio que está ahí dentro, desde la muralla carlista, por poner un ejemplo, que está ahí, hasta permitir la optimización, la visibilidad de todo ese entorno que es Valbuena e incluso reflotar algo que ahora mismo no se ve, que es el palacio, o sea, el entorno de la Inquisición.
Con lo cual incorporamos más de un 40% más de superficie arqueológica visitable y disfrutable. Y por último, algo que me parece valiosísimo en términos de urbanismo de la ciudad. Conectamos de una manera verde y sostenible con el pulmón natural de Logroño, que es el Parque del Ebro, y de paso, me lo recordaba ahora Jesús González Menorca, el propio río Ebro recupera más centralidad, al ser más accesible y conectarnos incluso con la
Hoy vamos a presentar ya no sólo una solución para una zona, sino que es una nueva dimensión para esta zona de Logroño. Esta zona de Logroño en la que hoy nos encontramos, pues es una zona que hace o no, si me lo permiten, al himno de Logroño que dice cruce de caminos.
aquí hay un compendio de ese cruce de caminos y de ese aluvión de ciudad que se ha completado aquí y que se ha ido sedimentando a lo largo de los años me explico, tenemos un vía al norte que discurre por aquí tenemos un parque de Ebro que permanentemente está presente en diálogo con la ciudad y que ahora mismo va a cobrar otra dimensión, tenemos un camino de Santiago que concluye precisamente en esta puerta y que despide al peregrino y sobre esos tres viales se han ido sucediendo a lo largo de la historia, hasta el punto en el que nos encontramos, diferentes fases históricas.
En esta exposición lo pueden encontrar, aquí hay que remontarnos hace 7000 años, viene el Neonético, luego se han ido incorporando edificios de la Inquisición, estaba el Buena y llegamos a los años 50 donde toda esa sedimentación histórica y cultural se completa y llegamos al punto máximo que es en el que hoy nos encontramos.
En esta zona hemos tenido desde el parque de bomberos, hemos tenido recientemente por ejemplo, porque ya lo más inmediato en el tiempo, San Mateo, pues hemos tenido el espacio Peñas, pero no, para damos de vista que en este entorno se identifican espacios culturales, contenedores culturales del mayor valor y que están aquí.
Todo ello está aquí, tenemos la historia, tenemos un cruce de caminos, tenemos una acumulación de usos que hay que ordenar y por supuesto tenemos esa realidad automovilística que está ahí y que hay que resolver esa realidad automovilística y esos aparcamentos.
Así que sobre todo ello hay que intervenir. Y había que intervenir combinando todo, partiendo del pasado, respetando nuestra luminosa, nuestra radiante historia y buscar una solución que enterrara todo, pero que permitiera avanzar hacia el futuro.
Así que creo que la solución con la que arranca todo es brillante. La solución es, simple y llanamente, empezar con un desplazamiento del villano norte, de la calle norte. Ese desplazamiento permite, muy gráficamente, que este espacio recupere centralidad, que el Ebro se acerque urbanísticamente hacia este entorno y dibujar ese ecosistema cultural que tenemos de una manera mucho más intuitiva de una manera peatonal de una manera accesible de una manera más sostenible esa es, ahora luego me gustaría que Jesús Oladri lo explicara más geniamente segundo, segunda cuestión a resolver, que hacemos con los aparcamientos, con las plazas que están ahí.
Parece que los loboleñeses nos hemos ido resignando a aceptar como inevitable que habría que convivir con esta situación. Nosotros entendemos que la solución convierte esa circunstancia en oportunidad para el futuro. ¿Por qué? Porque integra las plazas hasta obtener incluso un 30% más de plazas de aparcamientos, pero ¿dónde?
Subterráneos. En dos aparcamientos, en la zona de Avenida de Bailén y muy cerca, en el frontal prácticamente de Reveillé. Pero ¿cómo había que hacer? ¿Y cómo se pretenden hacer los aparcamientos? Aprovechando, respetando también el valioso patrimonio que está ahí dentro, desde la muralla carlista, por poner un ejemplo, que está ahí, hasta permitir la optimización, la visibilidad de todo ese entorno que es Valbuena e incluso reflotar algo que ahora mismo no se ve, que es el palacio, o sea, el entorno de la Inquisición.
Con lo cual incorporamos más de un 40% más de superficie arqueológica visitable y disfrutable. Y por último, algo que me parece valiosísimo en términos de urbanismo de la ciudad. Conectamos de una manera verde y sostenible con el pulmón natural de Logroño, que es el Parque del Ebro, y de paso, me lo recordaba ahora Jesús González Menorca, el propio río Ebro recupera más centralidad, al ser más accesible y conectarnos incluso con la
Relacionados