'Solo Goya. El arte de ver' es el título de la exposición inaugural del ampliado y renovado Museo Goya de Fundación Ibercaja. La muestra está compuesta por casi medio centenar de obras procedentes de los principales museos y colecciones del mundo, a través de las cuales se recoge la forma que tenía el aragonés más universal de mirar a la sociedad de su tiempo.
La exposición 'Solo Goya. El arte de ver' se inaugura en el renovado Museo Goya de Fundación Ibercaja, dividiéndose en dos partes, 'luces y sombras' y 'condición humana'. La primera parte explora la dualidad del artista aragonés, desde su etapa inicial como un creador luminoso hasta su faceta más oscura y dramática en su madurez. A través de esta sección, se evidencia el testimonio de Goya como un hombre de ilustración, reflejando tanto lo positivo como lo negativo de su tiempo. La segunda parte se enfoca en los retratos, exhibiendo obras que representan tanto a personajes destacados de la aristocracia y el clero como a amigos y familiares del pintor, en un formato más íntimo. El título de la exposición rinde homenaje a C. Amber Mudez, amigo de Goya, y sugiere el profundo análisis del arte del maestro en su contexto histórico y personal.
Transcripciones
Déjenme explicarles brevísimamente la exposición. Simplemente tiene dos partes movidas por la morfología del edificio, que tiene dos alas diferenciadas. En una de ellas le hemos llamado las luces y las sombras y analizan esa doble cara de Goya, el artista luminoso de sus inicios, de los cartones, ese artista que se puede llamar incluso encantador, pero que también tiene un rasgo oscuro y dramático en la etapa final de su carrera.
Y ambas circunstancias están presentes en esta parte de la exposición. Las luces y las sombras, porque fue un hombre de ilustración que no solamente recogió ese testimonio luminoso de las luces, sino también la parte más oscura de esa transformación intelectual e histórica.
la segunda parte que hemos llamado la condición humana está formada esencialmente por retratos retratos de goya el no les he dicho pero les digo ahora que el nombre solo goya alude a que no hemos querido hacer una exposición sobre los tiempos de Goya, los contemporáneos de Goya, los espectadores de Goya, sino exclusivamente obras del maestro de Fuente Todos.
Y el subtítulo, El arte de ver, es un pequeño homenaje a C. Amber Mudez, un gran amigo de Goya, que tradujo el libro de Milicia al castellano y le puso ese título, El arte de ver, y que es el inicio del neoclásico donde Goya empieza a ser artista, aunque luego serían tantas otras cosas.
Digo entonces que esta segunda parte se llama, o le hemos dado el nombre, de la condición humana porque efectivamente son retratos, y los hemos dividido en dos grandes áreas. Uno, los retratos de los grandes personajes, sobre todo de la aristocracia, de la realeza, de la milicia y del clero.
Y una segunda parte, muy íntima, que está al final de todo, que es ese Goya en susurros, el que él retrata a sus amigos, a sus parientes, en obras generalmente de pequeño formato, pero que tienen una aproximación especial.
Déjenme explicarles brevísimamente la exposición. Simplemente tiene dos partes movidas por la morfología del edificio, que tiene dos alas diferenciadas. En una de ellas le hemos llamado las luces y las sombras y analizan esa doble cara de Goya, el artista luminoso de sus inicios, de los cartones, ese artista que se puede llamar incluso encantador, pero que también tiene un rasgo oscuro y dramático en la etapa final de su carrera.
Y ambas circunstancias están presentes en esta parte de la exposición. Las luces y las sombras, porque fue un hombre de ilustración que no solamente recogió ese testimonio luminoso de las luces, sino también la parte más oscura de esa transformación intelectual e histórica.
la segunda parte que hemos llamado la condición humana está formada esencialmente por retratos retratos de goya el no les he dicho pero les digo ahora que el nombre solo goya alude a que no hemos querido hacer una exposición sobre los tiempos de Goya, los contemporáneos de Goya, los espectadores de Goya, sino exclusivamente obras del maestro de Fuente Todos.
Y el subtítulo, El arte de ver, es un pequeño homenaje a C. Amber Mudez, un gran amigo de Goya, que tradujo el libro de Milicia al castellano y le puso ese título, El arte de ver, y que es el inicio del neoclásico donde Goya empieza a ser artista, aunque luego serían tantas otras cosas.
Digo entonces que esta segunda parte se llama, o le hemos dado el nombre, de la condición humana porque efectivamente son retratos, y los hemos dividido en dos grandes áreas. Uno, los retratos de los grandes personajes, sobre todo de la aristocracia, de la realeza, de la milicia y del clero.
Y una segunda parte, muy íntima, que está al final de todo, que es ese Goya en susurros, el que él retrata a sus amigos, a sus parientes, en obras generalmente de pequeño formato, pero que tienen una aproximación especial.
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