El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha desactivado la fase de emergencia, situación operativa 1, del Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en Granada que ha descendido a fase de preemergencia, situación operativa 0, ante la evolución de la serie sísmica iniciada el pasado 14 de agosto en la Vega de Granada.
El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, ha anunciado la desactivación de la fase de emergencia del Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en Granada. Esta medida, efectiva un mes después del inicio de la crisis el 14 de agosto, implica un descenso a la fase de preemergencia, situación operativa 0. Sanz ha indicado que esta decisión se basa en un análisis científico-técnico del SESIC, que ha evidenciado un amortiguamiento en la serie sísmica y una notable reducción de la energía liberada desde el 20 de agosto. Aunque persiste cierta actividad sísmica, los expertos consideran que el sistema está agotado. La fase de preemergencia permitirá continuar el seguimiento y evaluación de la situación, mientras que se activa la fase de recuperación para abordar las inversiones necesarias para reparar los daños causados.
Transcripciones
He dado instrucciones como director del Plan de Emergencia de Andalucía de desactivar la fase de emergencia ya, un mes después, que se encontraba en situación operativa 1, y descendimos a fase de preemergencia, situación operativa 0, y por tanto damos por concluida la fase de emergencia, pero eso sí, seguimos en la fase de vigilancia y seguimiento que la fase 0, que es la situación operativa 0, nos indica.
estaríamos en preemergencia, seguimos vigilantes, seguimos en seguimiento, pero desactivamos la situación operativa 1, que es la fase de emergencia, que prácticamente se inició el 15 de agosto.
Esta decisión, como comprenderán, no es una intuición de este director del plan ni del plan de emergencia. Es el resultado del análisis científico-técnico que ha acompañado cada paso en la gestión de esta emergencia. Por un lado, el grupo de asesoramiento en emergencias y desastres perteneciente al SESIC, al Centro Superior de Investigaciones Científicas, que fue activado por la Agencia de Emergencias para esta emergencia, en la que nos ha trasladado la observación de un amortiguamiento generalizado de la serie y muestras claras de agotamiento de esa serie sísmica, con un descenso exponencial de la energía liberada cada día desde el 20 de agosto, como decimos.
Los análisis nos muestran un decaimiento más marcado durante la última semana, sin apreciarse en ningún caso un rejuvenecimiento de la serie. Es cierto que sigue existiendo sismicidad, asociada además a la actividad de varias fallas allí, pero podemos afirmar que el sistema, tal y como nos trasladan los expertos, lógicamente esto no es una decisión que no se base en los criterios técnicos y de expertos, se nos traslada al sistema que está físicamente agotado.
Por eso, manteniendo la total prudencia que ha guiado cada decisión del plan de emergencia desde que lo activamos, Les trasladó que en este caso vamos a continuar con los análisis científicos semana a semana y por ello es por lo que mantenemos el plan en fase de preemergencia.
Pero la fase de preemergencia es la que activa el seguimiento y la evaluación de cada estudio. La fase de emergencia es la que actúa sobre situaciones críticas o de catástrofe o de daños personales, materiales y esa fase. ahora lo que ya estamos, que la activamos la semana pasada, es en la fase de recuperación, es decir, de abordar las inversiones necesarias para hacer frente a los daños que se han producido.
He dado instrucciones como director del Plan de Emergencia de Andalucía de desactivar la fase de emergencia ya, un mes después, que se encontraba en situación operativa 1, y descendimos a fase de preemergencia, situación operativa 0, y por tanto damos por concluida la fase de emergencia, pero eso sí, seguimos en la fase de vigilancia y seguimiento que la fase 0, que es la situación operativa 0, nos indica.
estaríamos en preemergencia, seguimos vigilantes, seguimos en seguimiento, pero desactivamos la situación operativa 1, que es la fase de emergencia, que prácticamente se inició el 15 de agosto.
Esta decisión, como comprenderán, no es una intuición de este director del plan ni del plan de emergencia. Es el resultado del análisis científico-técnico que ha acompañado cada paso en la gestión de esta emergencia. Por un lado, el grupo de asesoramiento en emergencias y desastres perteneciente al SESIC, al Centro Superior de Investigaciones Científicas, que fue activado por la Agencia de Emergencias para esta emergencia, en la que nos ha trasladado la observación de un amortiguamiento generalizado de la serie y muestras claras de agotamiento de esa serie sísmica, con un descenso exponencial de la energía liberada cada día desde el 20 de agosto, como decimos.
Los análisis nos muestran un decaimiento más marcado durante la última semana, sin apreciarse en ningún caso un rejuvenecimiento de la serie. Es cierto que sigue existiendo sismicidad, asociada además a la actividad de varias fallas allí, pero podemos afirmar que el sistema, tal y como nos trasladan los expertos, lógicamente esto no es una decisión que no se base en los criterios técnicos y de expertos, se nos traslada al sistema que está físicamente agotado.
Por eso, manteniendo la total prudencia que ha guiado cada decisión del plan de emergencia desde que lo activamos, Les trasladó que en este caso vamos a continuar con los análisis científicos semana a semana y por ello es por lo que mantenemos el plan en fase de preemergencia.
Pero la fase de preemergencia es la que activa el seguimiento y la evaluación de cada estudio. La fase de emergencia es la que actúa sobre situaciones críticas o de catástrofe o de daños personales, materiales y esa fase. ahora lo que ya estamos, que la activamos la semana pasada, es en la fase de recuperación, es decir, de abordar las inversiones necesarias para hacer frente a los daños que se han producido.
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