Entre gritos de "no a la guerra, sí al feminismo" y "de norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste", cientos de mujeres han recorrido este domingo, 8 de marzo, las principales arterias de ciudades extremeñas como Mérida, Badajoz y Cáceres, reivindicando la igualdad "real".
El 8 de marzo se presenta como un día particularmente crítico en Extremadura debido a la situación política en la Asamblea, donde se cuestiona la presidencia de la señora Guardiola, quien ha mostrado disposición a aliarse con Vox. Este contexto genera preocupación por la protección de los derechos y conquistas sociales, especialmente en lo que respecta a la igualdad de género. Se denuncia que la actual administración banaliza el feminismo y es responsable de un retroceso en la defensa de los derechos de las mujeres en la región. Las intervenciones resaltan la necesidad de reivindicar los logros alcanzados por generaciones anteriores, recordando la responsabilidad hacia futuras generaciones. Aunque algunos avances han sido conseguidos, persisten desafíos significativos, como la brecha salarial y la falta de acceso equitativo al empleo. Por ello, se hace un llamado a la movilización y a no ocultarse ante la amenaza de la extrema derecha.
Transcripciones
Mire, este 8 de marzo es especialmente crítico y grave en Extremadura, porque desgraciadamente vivimos momentos de preocupación con lo que está ocurriendo en la Asamblea y con lo que está ocurriendo con la señora Guardiola, que no tiene ninguna línea roja, ninguna línea roja para que Vox la haga de nuevo presidenta y pueda conservar el sillón.
Una presidenta a la que le ofrecimos en el debate de investidura poder blindar derechos y conquistas sociales como los conseguidos para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres y que los des presión.
Una presidencia que banaliza completamente el feminismo y que además es responsable del retroceso que hemos sufrido en Extremadura para proteger a las mujeres.
Por tanto, poco que celebrar y mucho que reivindicar.
Se lo debemos desde luego a nuestras madres y a nuestras abuelas y nuestras hijas no pueden tener un futuro peor al que tuvimos nosotras.
Todavía quedan muchas conquistas, queda una brecha salarial importante, queda el acceso al empleo en igualdad de condiciones y quedan muchos motivos para estar hoy aquí en la calle y pocos motivos para esconderse detrás de la extrema derecha.
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Mire, este 8 de marzo es especialmente crítico y grave en Extremadura, porque desgraciadamente vivimos momentos de preocupación con lo que está ocurriendo en la Asamblea y con lo que está ocurriendo con la señora Guardiola, que no tiene ninguna línea roja, ninguna línea roja para que Vox la haga de nuevo presidenta y pueda conservar el sillón.
Una presidenta a la que le ofrecimos en el debate de investidura poder blindar derechos y conquistas sociales como los conseguidos para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres y que los des presión.
Una presidencia que banaliza completamente el feminismo y que además es responsable del retroceso que hemos sufrido en Extremadura para proteger a las mujeres. Por tanto, poco que celebrar y mucho que reivindicar. Se lo debemos desde luego a nuestras madres y a nuestras abuelas y nuestras hijas no pueden tener un futuro peor al que tuvimos nosotras.
Todavía quedan muchas conquistas, queda una brecha salarial importante, queda el acceso al empleo en igualdad de condiciones y quedan muchos motivos para estar hoy aquí en la calle y pocos motivos para esconderse detrás de la extrema derecha.
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