Mujeres pioneras en sus ámbitos profesionales ponen en valor la "evolución" de la sociedad y los "cambios", pero también advierten de que, aún hoy, "ellas tienen que demostrar más" para llegar a donde llegan sus compañeros, y así lo trasladan en entrevistas a Europa Press.
Una mujer que ha dedicado 40 años a la urología comparte su experiencia en un campo tradicionalmente dominado por hombres. En sus inicios, enfrentó desconfianza tanto de colegas como de pacientes, quienes preferían la opinión de un hombre sobre la de una mujer, incluso cuando esta última tenía el conocimiento adecuado. A lo largo de los años, ha aprendido que la resistencia a la aceptación puede fortalecer a las profesionales. Relata que, tras superar los primeros años de desafíos, ha logrado ganar la confianza de sus pacientes, quienes ahora la buscan activamente. Sin embargo, reconoce que la vocación es clave para quienes desean ingresar a esta profesión, ya que la carrera no solo es difícil, sino que también carece de recompensas inmediatas. La historia resalta la necesidad de superar estereotipos y barreras en el ámbito de la salud, abogando por una mayor inclusión de mujeres en especialidades médicas como la urología.
Transcripciones
Una mujer cuando se mete en el campo de la urología tiene que asumir el reto tanto de los compañeros como de su jefe como de los pacientes.
Porque no te creas que al principio, estoy hablando de hace 38 años, 40 años, pues hace 40 años los pacientes tampoco estaban acostumbrados a que una mujer tocase determinados temas que les pueda producir un poquito de violencia.
Yo creo que hay que sobrevivir y todo ello te hace más fuerte.
Una vez que sobrevives y consigues superar los diez primeros años, te das cuenta de que si no te mata, te hace más fuerte.
Me acuerdo que fui aquí a Vigo, le pregunté para sacar el carnet de autobús, y me dice, pero tienes que tener 21 años.
Y yo digo, pero tengo 21 años.
Pero tienes que tener el carnet de camión, lo tengo.
Eran dos chicas, se quedaron, y nada, al final quité el carnet, a la primera a la primera lo tenemos siempre muy difícil porque porque aunque nosotros sabemos lo que estamos diciendo le explicamos a todos los clientes y mujeres hombres a todos no se fían necesitan que venga una persona masculina y le va a decir a veces lo mismo que le he dicho yo y ahí lo entiende.
Que va a ver, todo esto fue un proceso, ahora sí, ahora todo el mundo llama y la mayor parte de las veces preguntan por Loli.
Si un rapaz de una casa que lo es en el enseñero parece que todo el mundo hay que ven, que ven, que ven, o incluso inda que no queira moito a ver si lo animamos a que seixa, en una rapaza, siendo hermanos, la misma familia, la rapaza era, ¿te está seguro dónde te vas a meter? Mira, que eso es muy difícil.
Entonces eso ya es una barrera extra.
Entonces la dificultad es muy alta.
Y después no ves ninguna contrapartida.
Pues o es muy vocacional, le viví eso y lo ve muy claro o no se arriesga.
.
Una mujer cuando se mete en el campo de la urología tiene que asumir el reto tanto de los compañeros como de su jefe como de los pacientes. Porque no te creas que al principio, estoy hablando de hace 38 años, 40 años, pues hace 40 años los pacientes tampoco estaban acostumbrados a que una mujer tocase determinados temas que les pueda producir un poquito de violencia.
Yo creo que hay que sobrevivir y todo ello te hace más fuerte. Una vez que sobrevives y consigues superar los diez primeros años, te das cuenta de que si no te mata, te hace más fuerte. Me acuerdo que fui aquí a Vigo, le pregunté para sacar el carnet de autobús, y me dice, pero tienes que tener 21 años.
Y yo digo, pero tengo 21 años. Pero tienes que tener el carnet de camión, lo tengo. Eran dos chicas, se quedaron, y nada, al final quité el carnet, a la primera a la primera lo tenemos siempre muy difícil porque porque aunque nosotros sabemos lo que estamos diciendo le explicamos a todos los clientes y mujeres hombres a todos no se fían necesitan que venga una persona masculina y le va a decir a veces lo mismo que le he dicho yo y ahí lo entiende.
Que va a ver, todo esto fue un proceso, ahora sí, ahora todo el mundo llama y la mayor parte de las veces preguntan por Loli. Si un rapaz de una casa que lo es en el enseñero parece que todo el mundo hay que ven, que ven, que ven, o incluso inda que no queira moito a ver si lo animamos a que seixa, en una rapaza, siendo hermanos, la misma familia, la rapaza era, ¿te está seguro dónde te vas a meter?
Mira, que eso es muy difícil. Entonces eso ya es una barrera extra. Entonces la dificultad es muy alta. Y después no ves ninguna contrapartida. Pues o es muy vocacional, le viví eso y lo ve muy claro o no se arriesga.
Relacionados