Declaraciones de Emilio Corrales, maestro de música del colegio desde hace seis años, quien se ha pronunciado a favor de la medida y ha defendido la necesidad de plantear el cambio hacia algo "más constructivo, fuera de la política".
Emilio Corrales, maestro de música en Alcántara, ha expresado su apoyo al cambio de nombre del colegio Miguel Primo de Rivera, argumentando que es inapropiado que una institución educativa lleve el nombre de un dictador. En declaraciones, Corrales destacó que, tras investigar sobre la figura de Primo de Rivera, entendió que su legado está asociado a una dictadura, lo que complica la enseñanza de valores educativos en los alumnos. Propuso que el nuevo nombre sea más constructivo e inclusivo, reflejando personajes ilustres que representen los valores de la comunidad. A pesar de que la propuesta ha sido discutida en el consejo escolar, Corrales enfatizó que el cambio debe ser consensuado y respaldado por la comunidad educativa. También subrayó la necesidad de un proceso legal para formalizar el cambio, destacando que la decisión debe ser tomada en conjunto con docentes, padres y representantes del ayuntamiento, asegurando así una participación democrática en el proceso.
Transcripciones
Soy maestro de música desde Miguel Primo de Rivera, de aquí de Alcántara, durante los últimos seis años. Y conozco a muchos docentes y alumnos, exalumnos que han pasado por aquí, que ahora son padres también. Los he podido conocer a través de sus hijos. Y de hecho yo soy de una localidad, de Portaje, igual que la directora de mi centro, que es de Arroyo, que vivimos en este entorno, en esta comunidad educativa, en esta zona, somos extremeños.
Yo he decidido quedarme aquí y no irme de mi tierra porque adoro mi tierra. Y a mí lo que siento es un poco de tristeza porque se cambia o no se cambia el nombre. Yo entiendo las distintas opiniones y las puedo llegar a respetar. Pero esto surge porque, por ejemplo, cuando vas a hacer unas bandas de infantil para llegar a fin de curso y darles esa banda, ese premio, esa graduación, te preguntan el nombre del colegio y te ponen caras raras como diciendo, ostras, y luego viene alguien aquí a hacer un programa de radio de fuera y te preguntan y dices, ostras, y esto cómo sigue siendo así en un centro público.
Entonces, un día en un consejo escolar nos sentamos, que esto viene de atrás, que otros equipos directivos lo han querido cambiar, se plantea la decisión de decir, oye, ¿quién es Miguel Primo de Rivera?
¿Es un escritor? Dice, no, creo que fue un militar, y buscando y tal, vimos que es una persona asociada a una dictadura que ocurrió en su tiempo. Entonces, ya fuera de lo político, siendo apolítico, aconfesional, en el sentido de siendo profesional, se plantea en un consejo escolar la posibilidad de cambiar el nombre del centro a algo más constructivo, algo fuera de la política, sino que es un centro educativo.
Siempre, en casi todos los centros educativos, hay una persona ilustre, ¿no? Miguel de Cervantes, o aquí al lado el Brocense. Yo creo que Alcántara puede tener algún personaje que represente realmente los valores educativos de otra manera. Yo entiendo que a lo mejor en un centro militar pusieran, oye, pues, cuartel Miguel Primo de Rivera, porque hizo cosas buenas.
Pero es que leyendo después, informándome, porque yo soy del 86, obviamente, no lo conocí en persona, pero veo que es un dictador y la palabra dictador, sea bueno para uno, malo para otro, o sea por lo que sea, con todas las cosas que conlleva, ¿cómo le explico yo a mis alumnos que el nombre del colegio, haciendo un día, trabajando el nombre del colegio, como trabajan los de Miguel de Cervantes o tal, quién era este señor y los valores que él promovía?
Es que es muy complicado. A raíz de estas situaciones es cuando surge el cambio. O sea, el cambio no surge… Somos de fuera. Muchos de nosotros no hemos nacido en Alcántara, no somos del pueblo, lo entiendo. Surge la idea del cambio. Luego, el cambio. Podemos hacerlo de distintas maneras, pero no sé si te dicen un no desde una Administración o de donde sea, pues tienes que intentar buscar la manera de intentarlo.
Entonces, esto tiene que seguir sus cauces legales, sus cauces democráticos. Si la mayoría está en contra, pues debemos asumirlo. ¿estamos en contra? estamos en contra luego la opinión que tengamos cada uno es personal tanto la de los que están a favor como los que están en contra luego se ha escuchado también que si hemos sido desde el consejo escolar profesores que a lo mejor pues no somos de aquí del entorno somos del entorno, es verdad que no hemos nacido en el pueblo pero yo me siento extremeño, vuelvo a decir, yo soy de Portaje he vivido prácticamente toda mi vida aquí mis padres han nacido ahí en una casa, en Portaje, los dos Entonces, eso de que seamos del pueblo o no seamos del pueblo, para mí es secundario.
Es cierto que la gente a lo mejor quiere participar en ponerle nombre al pueblo. Bueno, pues vamos a buscar a construir por esa parte, ¿sabes? Yo lo entendería que digan, mira, pues no seáis solo vosotros los profesores los que decíais el nombre del pueblo. Pues eso se podría tratar, pero eso es otro tema aparte, ¿vale?
O sea, ¿queremos cambiarlo? Sí, queremos cambiarlo o no. Y después, ¿cómo se realiza ese cambio de nombre? Y luego me vuelvo a ir a la finalidad, como profesional, como maestro, vuelvo a decir, a mí ahora mismo no hay ninguna clase política que me represente. Lo digo así, yo voto en blanco.
Voto en blanco desde hace dos, tres años. ¿Por qué? Porque ningún partido ahora mismo me representa. Pero partiendo de ahí yo dejo la política fuera del colegio. Yo soy maestro docente y un maestro representa unos valores, unos principios educacionales que están recogidos en la ley. y cuando tú pones Miguel Primo de Rivera y ves que es el nombre de un dictador representante, pues yo creo que eso en otras instituciones, una estatua a lo mejor en el pueblo que sea, si quisieran hacerlo, pues que lo hagan, pero en un centro educativo no debería tener cabida, pero porque es un centro educativo.
Entonces, mi opinión obviamente es a favor de un cambio, un cambio consensuado, en el que todos estén de acuerdo y en el que el nombre de este centro sea acogido al 100% por todo el mundo y por todos los alcantarayos.
Así de claro. Es mi opinión. Y de ahí, después podemos hacer debate más extremista de, es que estos profesores, es que tal, precisamente no meterse en charcos. Es que ha sido una cosa que a nosotros nos han puesto la cara colorada en muchos sitios cuando hemos dicho nuestro centro educativo.
Y nos han hecho, a raíz de eso, pensar y leer acerca del personaje y de la persona en la que da nombre a nuestro centro. A ver, obviamente en el día a día, como no se saca el tema ni nada, no va a afectar. A los niños yo creo que no están ni al tanto de esto que sucede, porque nosotros lo dejamos aparte.
Esto se habla en el consejo escolar, donde no hay representación del alumnado porque son menores de edad, no ocurre así como en las universidades, por ejemplo. En nuestro caso afecta a nivel de personas adultas, padres, madres, comunidad educativa, porque no sé si ha sido por un malentendido de comunicación o por qué, porque yo utilizando el sentido común tengo mi opinión, pero mi opinión puede estar equivocada.
En este caso, creo que el sentido común, lo que he explicado anteriormente, es que es un centro educativo y se propone el cambio y hay una mayoría para la propuesta del cambio en ese consejo escolar que está representado por todas las autoridades de la comunidad educativa.
docentes, representantes de padres y madres, incluso parte del ayuntamiento que ha podido expresar su... Ahí se ha expresado toda la... Y luego se determina si se realiza el cambio, si no se realiza el cambio o demás. Y eso tiene una vía administrativa, que nosotros no decidimos nada, nosotros planteamos el cambio y eso se tiene que aprobar.
Sí, esto tiene un cauce legal y yo la verdad es que soy maestro de música, estoy ahí, Yo el cauce legal explícitamente no sé los plazos ni los desconozco. A mí se me plantea como miembro del consejo una pregunta sobre el cambio. Yo, en mi opinión, creo que puede ser constructivo.
Y luego el procedimiento ya se estudiará. ¿Esto tiene un proceso? Supongo que sí. ¿Cuánto tarda? Lo desconozco, sinceramente. Tiene que ser seis meses en un año, pero, obviamente, algún día tendrá que llegar esa respuesta de sí y no, un sí porque sí y el no porque no, o cómo se procede a realizar este cambio, supuesto cambio o no cambio.
Soy maestro de música desde Miguel Primo de Rivera, de aquí de Alcántara, durante los últimos seis años. Y conozco a muchos docentes y alumnos, exalumnos que han pasado por aquí, que ahora son padres también. Los he podido conocer a través de sus hijos. Y de hecho yo soy de una localidad, de Portaje, igual que la directora de mi centro, que es de Arroyo, que vivimos en este entorno, en esta comunidad educativa, en esta zona, somos extremeños.
Yo he decidido quedarme aquí y no irme de mi tierra porque adoro mi tierra. Y a mí lo que siento es un poco de tristeza porque se cambia o no se cambia el nombre. Yo entiendo las distintas opiniones y las puedo llegar a respetar. Pero esto surge porque, por ejemplo, cuando vas a hacer unas bandas de infantil para llegar a fin de curso y darles esa banda, ese premio, esa graduación, te preguntan el nombre del colegio y te ponen caras raras como diciendo, ostras, y luego viene alguien aquí a hacer un programa de radio de fuera y te preguntan y dices, ostras, y esto cómo sigue siendo así en un centro público.
Entonces, un día en un consejo escolar nos sentamos, que esto viene de atrás, que otros equipos directivos lo han querido cambiar, se plantea la decisión de decir, oye, ¿quién es Miguel Primo de Rivera?
¿Es un escritor? Dice, no, creo que fue un militar, y buscando y tal, vimos que es una persona asociada a una dictadura que ocurrió en su tiempo. Entonces, ya fuera de lo político, siendo apolítico, aconfesional, en el sentido de siendo profesional, se plantea en un consejo escolar la posibilidad de cambiar el nombre del centro a algo más constructivo, algo fuera de la política, sino que es un centro educativo.
Siempre, en casi todos los centros educativos, hay una persona ilustre, ¿no? Miguel de Cervantes, o aquí al lado el Brocense. Yo creo que Alcántara puede tener algún personaje que represente realmente los valores educativos de otra manera. Yo entiendo que a lo mejor en un centro militar pusieran, oye, pues, cuartel Miguel Primo de Rivera, porque hizo cosas buenas.
Pero es que leyendo después, informándome, porque yo soy del 86, obviamente, no lo conocí en persona, pero veo que es un dictador y la palabra dictador, sea bueno para uno, malo para otro, o sea por lo que sea, con todas las cosas que conlleva, ¿cómo le explico yo a mis alumnos que el nombre del colegio, haciendo un día, trabajando el nombre del colegio, como trabajan los de Miguel de Cervantes o tal, quién era este señor y los valores que él promovía?
Es que es muy complicado. A raíz de estas situaciones es cuando surge el cambio. O sea, el cambio no surge… Somos de fuera. Muchos de nosotros no hemos nacido en Alcántara, no somos del pueblo, lo entiendo. Surge la idea del cambio. Luego, el cambio. Podemos hacerlo de distintas maneras, pero no sé si te dicen un no desde una Administración o de donde sea, pues tienes que intentar buscar la manera de intentarlo.
Entonces, esto tiene que seguir sus cauces legales, sus cauces democráticos. Si la mayoría está en contra, pues debemos asumirlo. ¿estamos en contra? estamos en contra luego la opinión que tengamos cada uno es personal tanto la de los que están a favor como los que están en contra luego se ha escuchado también que si hemos sido desde el consejo escolar profesores que a lo mejor pues no somos de aquí del entorno somos del entorno, es verdad que no hemos nacido en el pueblo pero yo me siento extremeño, vuelvo a decir, yo soy de Portaje he vivido prácticamente toda mi vida aquí mis padres han nacido ahí en una casa, en Portaje, los dos Entonces, eso de que seamos del pueblo o no seamos del pueblo, para mí es secundario.
Es cierto que la gente a lo mejor quiere participar en ponerle nombre al pueblo. Bueno, pues vamos a buscar a construir por esa parte, ¿sabes? Yo lo entendería que digan, mira, pues no seáis solo vosotros los profesores los que decíais el nombre del pueblo. Pues eso se podría tratar, pero eso es otro tema aparte, ¿vale?
O sea, ¿queremos cambiarlo? Sí, queremos cambiarlo o no. Y después, ¿cómo se realiza ese cambio de nombre? Y luego me vuelvo a ir a la finalidad, como profesional, como maestro, vuelvo a decir, a mí ahora mismo no hay ninguna clase política que me represente. Lo digo así, yo voto en blanco.
Voto en blanco desde hace dos, tres años. ¿Por qué? Porque ningún partido ahora mismo me representa. Pero partiendo de ahí yo dejo la política fuera del colegio. Yo soy maestro docente y un maestro representa unos valores, unos principios educacionales que están recogidos en la ley. y cuando tú pones Miguel Primo de Rivera y ves que es el nombre de un dictador representante, pues yo creo que eso en otras instituciones, una estatua a lo mejor en el pueblo que sea, si quisieran hacerlo, pues que lo hagan, pero en un centro educativo no debería tener cabida, pero porque es un centro educativo.
Entonces, mi opinión obviamente es a favor de un cambio, un cambio consensuado, en el que todos estén de acuerdo y en el que el nombre de este centro sea acogido al 100% por todo el mundo y por todos los alcantarayos.
Así de claro. Es mi opinión. Y de ahí, después podemos hacer debate más extremista de, es que estos profesores, es que tal, precisamente no meterse en charcos. Es que ha sido una cosa que a nosotros nos han puesto la cara colorada en muchos sitios cuando hemos dicho nuestro centro educativo.
Y nos han hecho, a raíz de eso, pensar y leer acerca del personaje y de la persona en la que da nombre a nuestro centro. A ver, obviamente en el día a día, como no se saca el tema ni nada, no va a afectar. A los niños yo creo que no están ni al tanto de esto que sucede, porque nosotros lo dejamos aparte.
Esto se habla en el consejo escolar, donde no hay representación del alumnado porque son menores de edad, no ocurre así como en las universidades, por ejemplo. En nuestro caso afecta a nivel de personas adultas, padres, madres, comunidad educativa, porque no sé si ha sido por un malentendido de comunicación o por qué, porque yo utilizando el sentido común tengo mi opinión, pero mi opinión puede estar equivocada.
En este caso, creo que el sentido común, lo que he explicado anteriormente, es que es un centro educativo y se propone el cambio y hay una mayoría para la propuesta del cambio en ese consejo escolar que está representado por todas las autoridades de la comunidad educativa.
docentes, representantes de padres y madres, incluso parte del ayuntamiento que ha podido expresar su... Ahí se ha expresado toda la... Y luego se determina si se realiza el cambio, si no se realiza el cambio o demás. Y eso tiene una vía administrativa, que nosotros no decidimos nada, nosotros planteamos el cambio y eso se tiene que aprobar.
Sí, esto tiene un cauce legal y yo la verdad es que soy maestro de música, estoy ahí, Yo el cauce legal explícitamente no sé los plazos ni los desconozco. A mí se me plantea como miembro del consejo una pregunta sobre el cambio. Yo, en mi opinión, creo que puede ser constructivo.
Y luego el procedimiento ya se estudiará. ¿Esto tiene un proceso? Supongo que sí. ¿Cuánto tarda? Lo desconozco, sinceramente. Tiene que ser seis meses en un año, pero, obviamente, algún día tendrá que llegar esa respuesta de sí y no, un sí porque sí y el no porque no, o cómo se procede a realizar este cambio, supuesto cambio o no cambio.
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