La vicepresidenta primera de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha sostenido que, aunque "hay que ser prudentes", "es muy difícil pensar que 80.000 personas se pusiesen de acuerdo" el 30 y 31 de julio, haciendo alusión a una posible "instrumentalización" sobre los migrantes por parte de Marruecos en la entrada masiva en Ceuta.
La vicepresidenta primera de la Comisión Europea, Teresa Ribera, ha expresado su preocupación sobre la posible instrumentalización de la situación migratoria en Ceuta, señalando que es improbable que 80.000 personas actúen de manera coordinada sin intervención externa. Ribera enfatizó la necesidad de una respuesta unida de Europa ante problemas comunes, recordando que la división solo agrava las crisis, ya sean migratorias o de otro tipo, como las relacionadas con el suministro de gas. Destacó la importancia de aprender de la situación actual para mejorar la capacidad de respuesta en futuras crisis. Asimismo, subrayó la relevancia del respeto a las reglas y a los derechos de las personas, especialmente en el tratamiento de menores, al gestionar esta complicada situación. Ribera concluyó que mantener estos principios es esencial para cualquier respuesta europea que se considere legítima y efectiva.
Transcripciones
Quiero decir que, desgraciadamente, vivimos una época en la que cualquier cosa es susceptible de ser instrumentalizada para conseguir otro objetivo. Lo que haya ocurrido en Ceuta lo iremos sabiendo y descubriendo y yo creo que hay que ser prudentes al respecto. Evidentemente, todo apunta a que es muy difícil pensar que 80.000 personas se ponen de acuerdo por sí solas en un determinado momento.
pero creo que aquí hay que recordarnos tres cosas muy importantes. La primera de ellas es que Europa nunca, nunca, nunca gana cuando responde dividida a un problema. Es importantísimo responder juntos a cualquier problema que surja en cualquier cosa, Ya sea Groenlandia, ya sea el corte de suministro de gas a Alemania o ya sea una crisis financiera.
Hemos aprendido y ha sido doloroso aprender lo importante que es responder unidos, pero es importante responder unidos. Segundo, es capital el identificar cuáles son los puntos, las medidas, los elementos que nos permiten extraer lecciones sobre cómo reforzar y, en este caso, también reforzar nuestra capacidad de respuesta rápida en determinadas situaciones como las que vivimos aquí.
Y tercera cosa que también me parece fundamental. Yo creo que si algo nos hace sentir orgullosos es nuestro respeto, lo he dicho muchas veces a lo largo de la mañana, por las reglas, por las personas. y yo creo que esto es capital también, es una situación de gestión complicada, lo sabemos, pero la trampa en la que no puede caer Europa ni nadie que se considere europeísta es olvidarnos de que las reglas, el respeto, cuando hablamos de menores, también es importante recordárnoslo en la gestión de la respuesta a esta crisis.
Quiero decir que, desgraciadamente, vivimos una época en la que cualquier cosa es susceptible de ser instrumentalizada para conseguir otro objetivo. Lo que haya ocurrido en Ceuta lo iremos sabiendo y descubriendo y yo creo que hay que ser prudentes al respecto. Evidentemente, todo apunta a que es muy difícil pensar que 80.000 personas se ponen de acuerdo por sí solas en un determinado momento.
pero creo que aquí hay que recordarnos tres cosas muy importantes. La primera de ellas es que Europa nunca, nunca, nunca gana cuando responde dividida a un problema. Es importantísimo responder juntos a cualquier problema que surja en cualquier cosa, Ya sea Groenlandia, ya sea el corte de suministro de gas a Alemania o ya sea una crisis financiera.
Hemos aprendido y ha sido doloroso aprender lo importante que es responder unidos, pero es importante responder unidos. Segundo, es capital el identificar cuáles son los puntos, las medidas, los elementos que nos permiten extraer lecciones sobre cómo reforzar y, en este caso, también reforzar nuestra capacidad de respuesta rápida en determinadas situaciones como las que vivimos aquí.
Y tercera cosa que también me parece fundamental. Yo creo que si algo nos hace sentir orgullosos es nuestro respeto, lo he dicho muchas veces a lo largo de la mañana, por las reglas, por las personas. y yo creo que esto es capital también, es una situación de gestión complicada, lo sabemos, pero la trampa en la que no puede caer Europa ni nadie que se considere europeísta es olvidarnos de que las reglas, el respeto, cuando hablamos de menores, también es importante recordárnoslo en la gestión de la respuesta a esta crisis.
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