La consellera de Territorio y portavoz de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha defendido este jueves una Catalunya sin exclusiones: "En nuestro país nadie es más catalán que nadie. En nuestro país el odio no tiene cabida. Catalunya somos todos y todas".
La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, ha defendido la importancia de la unidad en Cataluña, destacando que en el país nadie es más catalán que otro. En un contexto marcado por el cierre de fronteras y la confrontación, Paneque ha utilizado símiles como el trabajo bien hecho y los castellers para ilustrar que la fortaleza de Cataluña radica en la confianza mutua entre sus ciudadanos. En su mensaje, enfatizó que todos los catalanes deben sentirse parte del proyecto común y que el odio y la división no tienen cabida en la sociedad. Este enfoque busca promover una Cataluña abierta y cohesiva, enfrentando los retos globales con la unidad y la confianza en el potencial del país. De esta forma, el Gobierno catalán reitera su compromiso con la fraternidad y la esperanza en un futuro donde cada ciudadano se sienta valorado y reconocido.
Transcripciones
Sí, para insistir en la idea, tenemos diferentes símiles. Recordaba la obra de Pla, que nos recuerda la importancia del trabajo, del trabajo bien hecho que ha conformado también la identidad de país y también la idea de que un país finalmente es una comunidad de personas que se reconoce, que se entiende y que comparten una misma lengua.
Hacía también el símil de los castellers en Cataluña, cuando las personas que sostienen el castillo no solo son las personas más fuertes, sino las que tienen confianza en el resto de personas que conforman el castillo para darle fortaleza.
En cualquier caso, estos dos símiles para recordar la idea de que Cataluña siente esta confianza de que somos más fuertes como país cuando todos y todas estamos reconocidos en ello.
Esto es muy necesario en un momento de cierre de fronteras, de miedos, de confrontaciones en el mundo. Cataluña quiere mostrarse como un país abierto, cohesionado, todos los catalanes y catalanas se sientan que forman parte de este proyecto. Y nos recordaba el presidente Nilla en estas últimas horas, en su mensaje institucional, que Cataluña precisamente hace frente a estos retos globales y del propio país, desde la confianza en sí misma, en el potencial que tenemos, también desde la unidad de todos los catalanes y catalanes y desde la exigencia con nosotros mismos.
En nuestro país ningún catalán se tiene que sentir menos que ningún otro. En nuestro país el odio y la confrontación no debe de tener cabida. cabida. Cataluña somos todos y todas y un año más el Gobierno quiere dar este mensaje de fraternidad, de orgullo, de unidad y de esperanza en el futuro y en esta unidad de país que nos tiene que permitir avanzar de forma conjunta.
Sí, para insistir en la idea, tenemos diferentes símiles. Recordaba la obra de Pla, que nos recuerda la importancia del trabajo, del trabajo bien hecho que ha conformado también la identidad de país y también la idea de que un país finalmente es una comunidad de personas que se reconoce, que se entiende y que comparten una misma lengua.
Hacía también el símil de los castellers en Cataluña, cuando las personas que sostienen el castillo no solo son las personas más fuertes, sino las que tienen confianza en el resto de personas que conforman el castillo para darle fortaleza.
En cualquier caso, estos dos símiles para recordar la idea de que Cataluña siente esta confianza de que somos más fuertes como país cuando todos y todas estamos reconocidos en ello.
Esto es muy necesario en un momento de cierre de fronteras, de miedos, de confrontaciones en el mundo. Cataluña quiere mostrarse como un país abierto, cohesionado, todos los catalanes y catalanas se sientan que forman parte de este proyecto. Y nos recordaba el presidente Nilla en estas últimas horas, en su mensaje institucional, que Cataluña precisamente hace frente a estos retos globales y del propio país, desde la confianza en sí misma, en el potencial que tenemos, también desde la unidad de todos los catalanes y catalanes y desde la exigencia con nosotros mismos.
En nuestro país ningún catalán se tiene que sentir menos que ningún otro. En nuestro país el odio y la confrontación no debe de tener cabida. cabida. Cataluña somos todos y todas y un año más el Gobierno quiere dar este mensaje de fraternidad, de orgullo, de unidad y de esperanza en el futuro y en esta unidad de país que nos tiene que permitir avanzar de forma conjunta.
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