La presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, reflexiona sobre los cambios que convulsionan el mundo.
En un apasionado discurso, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, reflexionó sobre los retos actuales que enfrenta el mundo y la necesidad de valentía para superarlos. Calvo instó a los presentes a mantenerse firmes y a no rendirse, destacando la importancia del legado que se transmite entre generaciones. Subrayó que los jóvenes deben empujar el cambio, mientras que los veteranos tienen historias valiosas que compartir. La oradora advirtió sobre el peligro de ceder ante la ignorancia y la frivolidad, enfatizando que los problemas que enfrentamos, como la vida, la vivienda y los derechos laborales, son fundamentales para mejorar la calidad de vida. Calvo concluyó su intervención recordando que los derechos básicos son lo que realmente está en juego, haciendo un llamado a la acción y al compromiso colectivo en estos tiempos inciertos.
Transcripciones
Porque sabemos que a veces toca sembrar en un desierto, a veces toca insistir en lo que mucha gente puede no entender. Pero hay que quedarse, compañeros, compañeras, ese es el día en el que medimos lo valientes que somos. Hay que quedarse. Y hay que quedarse sabiendo que formamos parte de este lado de la luz y de la historia.
y que no se puede poner nadie de frente y que nadie sobra y que los más jóvenes tienen que empujar y que los veteranos les podrán contar muchas historias. Y eso ahora va a ser muy importante. Así que no abandono el atril sin deciros. Hace falta ser valientes, hace falta tener fortaleza, hace falta ser inteligentes y en algunos casos casi heroicos.
pero nosotros somos los portadores de este legado aquí y en muchos rincones del mundo y a veces tengo la sensación de que hay mayorías silenciosas que ven los espectáculos que en el mundo dan algunos líderes y que sabrán perfectamente también cuál es su lugar os advertía que venía un poco solemne porque creo que no podemos seguir cediendo a la ignorancia a la frivolidad, al postureo, a la falta de sustancia, cuando lo que nos jugamos son la vida, la vivienda, los salarios, las universidades, los hospitales, las escuelas.
Lo que nos jugamos importa mucho, porque son los derechos para vivir mejor.
Porque sabemos que a veces toca sembrar en un desierto, a veces toca insistir en lo que mucha gente puede no entender. Pero hay que quedarse, compañeros, compañeras, ese es el día en el que medimos lo valientes que somos. Hay que quedarse. Y hay que quedarse sabiendo que formamos parte de este lado de la luz y de la historia.
y que no se puede poner nadie de frente y que nadie sobra y que los más jóvenes tienen que empujar y que los veteranos les podrán contar muchas historias. Y eso ahora va a ser muy importante. Así que no abandono el atril sin deciros. Hace falta ser valientes, hace falta tener fortaleza, hace falta ser inteligentes y en algunos casos casi heroicos.
pero nosotros somos los portadores de este legado aquí y en muchos rincones del mundo y a veces tengo la sensación de que hay mayorías silenciosas que ven los espectáculos que en el mundo dan algunos líderes y que sabrán perfectamente también cuál es su lugar os advertía que venía un poco solemne porque creo que no podemos seguir cediendo a la ignorancia a la frivolidad, al postureo, a la falta de sustancia, cuando lo que nos jugamos son la vida, la vivienda, los salarios, las universidades, los hospitales, las escuelas.
Lo que nos jugamos importa mucho, porque son los derechos para vivir mejor.
Relacionados