En un contexto de creciente militarización global, Aragón reafirma su oposición a las intervenciones imperiales y la guerra. Desde Chuntaragonesista, se denuncia la presión militar que soporta la comunidad, destacando que las guerras son decididas por los poderosos, mientras que los pueblos son quienes realmente sufren sus consecuencias. Se cuestiona la postura de ciertos líderes políticos que, según se afirma, son patriotas solo de palabra, pero actúan en beneficio propio. Se enfatiza que Aragón se mantiene firme en sus principios de paz, abogando por la desmilitarización y la diplomacia. La comunidad, con una historia de resistencia de más de 200 años, se posiciona claramente en contra de la violencia, recordando su legado de oposición a conflictos como la guerra de Irak. Con un mensaje claro, Aragón se alza en defensa del derecho internacional y el internacionalismo, declarando un rotundo no a la guerra en cualquier forma.
Transcripciones
Cuando el mundo vuelve a deslizarse en una espiral de militarización y en una peligrosa escalada, Aragón mantiene firmes sus principios y sus valores.
Somos un pueblo que se opone a las intervenciones imperiales y que tiene por ello experiencia desde hace más de 200 años, porque ni las permitimos cuando las sufrimos en carne propia ni las apoyaremos ahora que las ejercen contra otros.
Hoy somos, en Aragón, quienes más presión militar por habitante aguantamos de todo el Estado.
Hoy escuchamos las bombas de San Gregorio, de las Bardenas.
Hoy sentimos retumbar nuestras ventanas por los vuelos militares, por zonas civiles.
Pero claro, por eso decimos desde Chuntaragonesista que queremos recordar algo muy sencillo, que nosotros lo sufrimos de forma sutil, indirecta, pero que las guerras las deciden los poderosos, pero quienes las sufren son los pueblos y por eso solo nos queda el internacionalismo.
Pero claro, por eso no nos dejamos de preguntar dónde están los patriotas del Vive España, dónde están Ayuso, dónde está Feijó, dónde está Azcón, dónde están Abascal, dónde están defendiendo a su supuesta patria.
Porque de lo que estamos hablando es que estos patriotas son patriotas de pulsera de España, pero la cartera en Suiza y la lengua lamiendo las botas de los Estados Unidos.
Por eso Aragón está y estará por la paz contra la violencia, por la defensa del derecho internacional y la diplomacia y frente a la lógica de la escalada de violencia con la desmilitarización y la desescalada.
Lo que hace años valía para oponerse a la guerra de Irak y al trío de las Azores vale hoy perfectamente para oponerse al trampismo y al sionismo.
Por eso, el pueblo aragonés, fiel a sus valores, lo dice alto y claro, no a la guerra.
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Cuando el mundo vuelve a deslizarse en una espiral de militarización y en una peligrosa escalada, Aragón mantiene firmes sus principios y sus valores. Somos un pueblo que se opone a las intervenciones imperiales y que tiene por ello experiencia desde hace más de 200 años, porque ni las permitimos cuando las sufrimos en carne propia ni las apoyaremos ahora que las ejercen contra otros.
Hoy somos, en Aragón, quienes más presión militar por habitante aguantamos de todo el Estado. Hoy escuchamos las bombas de San Gregorio, de las Bardenas. Hoy sentimos retumbar nuestras ventanas por los vuelos militares, por zonas civiles. Pero claro, por eso decimos desde Chuntaragonesista que queremos recordar algo muy sencillo, que nosotros lo sufrimos de forma sutil, indirecta, pero que las guerras las deciden los poderosos, pero quienes las sufren son los pueblos y por eso solo nos queda el internacionalismo.
Pero claro, por eso no nos dejamos de preguntar dónde están los patriotas del Vive España, dónde están Ayuso, dónde está Feijó, dónde está Azcón, dónde están Abascal, dónde están defendiendo a su supuesta patria.
Porque de lo que estamos hablando es que estos patriotas son patriotas de pulsera de España, pero la cartera en Suiza y la lengua lamiendo las botas de los Estados Unidos. Por eso Aragón está y estará por la paz contra la violencia, por la defensa del derecho internacional y la diplomacia y frente a la lógica de la escalada de violencia con la desmilitarización y la desescalada.
Lo que hace años valía para oponerse a la guerra de Irak y al trío de las Azores vale hoy perfectamente para oponerse al trampismo y al sionismo. Por eso, el pueblo aragonés, fiel a sus valores, lo dice alto y claro, no a la guerra.
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