La consejera municipal de Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza, Blanca Solans, sobre los refugios climáticos
La consejera municipal de Hacienda de Zaragoza, Blanca Solans, ha anunciado la implementación de dos proyectos pilotos destinados a convertir parques infantiles en refugios climáticos innovadores. Estos proyectos, que buscan incrementar las sombras y utilizar materiales sostenibles, se ubicarán en el barrio de San Pablo y la zona del Gancho, dos distritos clave para la ciudad. La alcaldesa ya había anticipado que estos proyectos tendrían un impacto significativo en el presupuesto de 2026 y 2027. Además de su función climática, estos refugios buscarán embellecer el entorno urbano, destacando el valor patrimonial de la Torre de San Pablo, un ícono de la cultura mudéjar. Así, Zaragoza no solo aborda el impacto climático, sino que también enriquece su patrimonio histórico y cultural, asegurando que los proyectos sean doblemente beneficiosos para la comunidad.
Transcripciones
Lo que permite Zaragoza es implementar dos proyectos pilotos destinados a parques infantiles para convertirlos en refugios climáticos innovadores que incrementen las sombras, las fuentes, que utilicen materiales que contribuyan a disminuir el impacto climático y por lo tanto que sean dos proyectos pilotos.
¿Y dónde van a estar estos proyectos pilotos si obtenemos esta subvención que estamos convencidos que tenemos grandes posibilidades para ello? Pues desde luego en dos distritos importantísimos para la ciudad y que la alcaldesa anunció que iban a tener un impacto presupuestario desde luego en el presupuesto 2027 pero ya en el 2026.
Me refiero concretamente a la zona del Gancho, al barrio de San Pablo, donde reúne todos los requisitos además para que este proyecto sea ganador. No solamente por el impacto en sí mismo del proyecto, es decir, que se convierta en un refugio climático, sino también porque es un lugar emblemático culturalmente y patrimonialmente.
Es decir, estos proyectos europeos o proyectos que aunque cuelgan de ministerios tienen una inspiración europea buscan embellecer nuestros entornos urbanos y para ello destacar la riqueza patrimonial, ese símbolo de convivencias que tiene el arte mudéjar de nuestra Torre de San Pablo es sin duda un icono que hace que el proyecto sea doblemente ganador.
Es decir, no nos quedamos solamente en el aspecto climático, sino también enriquecemos entornos urbanos donde el valor patrimonial y el valor histórico tiene todavía mayor fuerza para que el proyecto sea ganador.
Lo que permite Zaragoza es implementar dos proyectos pilotos destinados a parques infantiles para convertirlos en refugios climáticos innovadores que incrementen las sombras, las fuentes, que utilicen materiales que contribuyan a disminuir el impacto climático y por lo tanto que sean dos proyectos pilotos.
¿Y dónde van a estar estos proyectos pilotos si obtenemos esta subvención que estamos convencidos que tenemos grandes posibilidades para ello? Pues desde luego en dos distritos importantísimos para la ciudad y que la alcaldesa anunció que iban a tener un impacto presupuestario desde luego en el presupuesto 2027 pero ya en el 2026.
Me refiero concretamente a la zona del Gancho, al barrio de San Pablo, donde reúne todos los requisitos además para que este proyecto sea ganador. No solamente por el impacto en sí mismo del proyecto, es decir, que se convierta en un refugio climático, sino también porque es un lugar emblemático culturalmente y patrimonialmente.
Es decir, estos proyectos europeos o proyectos que aunque cuelgan de ministerios tienen una inspiración europea buscan embellecer nuestros entornos urbanos y para ello destacar la riqueza patrimonial, ese símbolo de convivencias que tiene el arte mudéjar de nuestra Torre de San Pablo es sin duda un icono que hace que el proyecto sea doblemente ganador.
Es decir, no nos quedamos solamente en el aspecto climático, sino también enriquecemos entornos urbanos donde el valor patrimonial y el valor histórico tiene todavía mayor fuerza para que el proyecto sea ganador.
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