Teruel tendrá un papel fundamental en la vigilancia y seguimiento del espacio a nivel mundial, con la puesta en marcha desde el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (Cefca), a través del Observatorio Astrofísico de Javalambre (OAJ), de un nuevo telescopio de defensa planetaria que detectará y caracterizará asteroides peligrosos y estudiará la basura espacial, ha indicado el subdirector del Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (Cefca) y responsable del Observatorio Astrofísico de Javalambre (OAJ), Antonio Marín.
El Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (Cefca) en Teruel implementará un nuevo telescopio con objetivos cruciales para la defensa planetaria y el estudio de residuos espaciales. Antonio Marín, subdirector del Cefca, explicó que el telescopio se centrará en detectar y seguir objetos cercanos a la Tierra, anticipando riesgos potenciales. Además, realizará un censo de basura espacial, compuesta por fragmentos de satélites averiados y herramientas perdidas en órbita, lo que es crucial para proteger nuevos lanzamientos. Aunque muchos de estos fragmentos son pequeños, su alta velocidad, que supera los miles de kilómetros por hora, puede causar daños significativos a satélites y poner en peligro a astronautas en misiones. Este observatorio no solo vigilará el cielo, sino que también proporcionará datos valiosos para la seguridad de las futuras exploraciones espaciales.
Transcripciones
Los objetivos de este telescopio son dos. Uno, este del que estamos hablando, que es la defensa natural, no nada relacionado con nada militar, sino simplemente la vigilancia y el seguimiento de objetos del entorno de nuestro sistema solar, en particular aquellos que se acercan a la Tierra, para anticipar y estar preparados ante eventuales riesgos.
Pero este telescopio también nos va a permitir hacer un estudio de lo que se conoce como residuos espaciales. Y estos ya sí tienen un origen humano. Son residuos de satélites, pues bien que se han averiado, se han estropeado, pequeñas herramientas que se pueden haber extraviado por la órbita terrestre.
Y es importante hacer un censo y un mapa de estos residuos espaciales, pues sobre todo para la hora de lanzar nuevos satélites, que como sabéis, pues cada vez se están lanzando más satélites, pues proteger la integridad de los nuevos satélites que se lancen.
Y luego, al final, vamos a estar observando todo el cielo y todos los objetos móviles que hay. Entonces, ahí habrá mucha información y es posible que alguna de estas informaciones sea también relevante desde el punto de vista de defensa. Pues desafortunadamente, sí hay mucha basura espacial. Hay decenas de miles de fragmentos orbitando la Tierra sin control.
Y el problema no es el tamaño, porque son fragmentos pequeños, sino la velocidad, que se mueven a decenas de miles de kilómetros por hora. Entonces una colisión de un tornillo a esa velocidad con un satélite, por ejemplo, es como disparar al satélite. Entonces puede provocar daños importantes a los satélites y desde luego a los astronautas que pudiesen estar en alguna misión en ese momento.
Los objetivos de este telescopio son dos. Uno, este del que estamos hablando, que es la defensa natural, no nada relacionado con nada militar, sino simplemente la vigilancia y el seguimiento de objetos del entorno de nuestro sistema solar, en particular aquellos que se acercan a la Tierra, para anticipar y estar preparados ante eventuales riesgos.
Pero este telescopio también nos va a permitir hacer un estudio de lo que se conoce como residuos espaciales. Y estos ya sí tienen un origen humano. Son residuos de satélites, pues bien que se han averiado, se han estropeado, pequeñas herramientas que se pueden haber extraviado por la órbita terrestre.
Y es importante hacer un censo y un mapa de estos residuos espaciales, pues sobre todo para la hora de lanzar nuevos satélites, que como sabéis, pues cada vez se están lanzando más satélites, pues proteger la integridad de los nuevos satélites que se lancen.
Y luego, al final, vamos a estar observando todo el cielo y todos los objetos móviles que hay. Entonces, ahí habrá mucha información y es posible que alguna de estas informaciones sea también relevante desde el punto de vista de defensa. Pues desafortunadamente, sí hay mucha basura espacial. Hay decenas de miles de fragmentos orbitando la Tierra sin control.
Y el problema no es el tamaño, porque son fragmentos pequeños, sino la velocidad, que se mueven a decenas de miles de kilómetros por hora. Entonces una colisión de un tornillo a esa velocidad con un satélite, por ejemplo, es como disparar al satélite. Entonces puede provocar daños importantes a los satélites y desde luego a los astronautas que pudiesen estar en alguna misión en ese momento.
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