El expresidente del Gobierno José María Aznar ha considerado que la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio ha puesto de manifiesto las consecuencias que tiene haber "enajenado la amistad de aliados relevantes", al tiempo que ha apostado por normalizar nuevamente la relación con Israel.
El expresidente del Gobierno José María Aznar ha abordado las recientes crisis migratorias en Ceuta, destacando que la situación pone de manifiesto las repercusiones de haber descuidado la amistad con aliados estratégicos. Aznar subraya la importancia de contar con aliados relevantes en tiempos de crisis, señalando a Israel como un pilar fundamental para la defensa de Occidente. En su análisis, el exmandatario argumenta que España debe recuperar una relación normalizada con Israel, que nunca debió haberse deteriorado. Resalta que, aunque los gobiernos son pasajeros, los intereses nacionales perduran, y la historia y geografía son elementos cruciales que no se pueden ignorar. Esta reflexión se enmarca en un contexto donde las decisiones políticas pueden tener un impacto significativo en la seguridad nacional y en la gestión de crisis humanitarias, como la que se ha vivido recientemente en Ceuta.
Transcripciones
Y le importa a España. Estos días comprobamos en el drama de Ceuta las consecuencias de habernos enajenado la amistad de aliados relevantes, de esos aliados con los que conviene contar en las crisis. Queridos amigos, creo haber avanzado la justificación suficiente de la afirmación con que concluyo. Desde la claridad moral y el coraje, debemos tener muy presentes dos evidencias de largo alcance.
Israel es la línea de defensa más oriental de Occidente y España es Occidente. España debe recuperar cuanto antes una relación normalizada con Israel, la que nunca debió dejar de tener con un aliado estratégico, que lo es, por varias razones, todas ellas de mucha mayor entidad, que el prejuicio ideológico o el oportunismo ventajista.
En las democracias los gobiernos son pasajeros. Pero los intereses nacionales son permanentes. Y como siempre, olvidar ciertas nociones preliminares de geografía e historia es un lujo que no nos podemos permitir porque siempre se paga un precio demasiado alto.
Y le importa a España. Estos días comprobamos en el drama de Ceuta las consecuencias de habernos enajenado la amistad de aliados relevantes, de esos aliados con los que conviene contar en las crisis. Queridos amigos, creo haber avanzado la justificación suficiente de la afirmación con que concluyo. Desde la claridad moral y el coraje, debemos tener muy presentes dos evidencias de largo alcance.
Israel es la línea de defensa más oriental de Occidente y España es Occidente. España debe recuperar cuanto antes una relación normalizada con Israel, la que nunca debió dejar de tener con un aliado estratégico, que lo es, por varias razones, todas ellas de mucha mayor entidad, que el prejuicio ideológico o el oportunismo ventajista.
En las democracias los gobiernos son pasajeros. Pero los intereses nacionales son permanentes. Y como siempre, olvidar ciertas nociones preliminares de geografía e historia es un lujo que no nos podemos permitir porque siempre se paga un precio demasiado alto.
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