El exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo aboga por "construir nuestra propia senda europea" en la situación actual
El exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo ha señalado la necesidad de que Europa construya su propia senda ante la finalización de la era de la inocencia, caracterizada por la dependencia de energía barata de Rusia y el mercado chino. En su intervención, García-Margallo enfatizó la importancia de desarrollar un mercado interior robusto y convertir el euro en una divisa de reserva global. También destacó la urgencia de establecer una defensa y una industria bélica autónoma para reducir la vulnerabilidad del continente. Adicionalmente, propuso la cooperación con aliados que compartan valores occidentales, especialmente aquellos al otro lado del Atlántico. Su discurso subrayó la transformación necesaria para que Europa adopte un rol más autónomo y decisivo en el escenario global, dejando atrás la delegación de su seguridad a Estados Unidos y enfrentando los retos contemporáneos con una postura proactiva.
Transcripciones
a tener un proyecto propio.
Hasta hace muy poco tiempo, Europa ha vivido en lo que llamamos la edad de la inocencia.
Ha vivido pensando en que iba a tener para siempre una energía barata que venía de Rusia, un mercado que iba a absorber nuestros excedentes industriales, el problema que era China, y la delegación de nuestra seguridad en los Estados Unidos.
Eso se ha terminado.
Debemos construir nuestra propia senda europea y encontrar, desde luego, nuevas fórmulas de cooperación con nuestros aliados, especialmente los que con nosotros comparten al otro lado del Atlántico los valores occidentales.
¿Y eso qué significa? Pues ir a completar el mercado interior, hacer del euro una divisa de reserva global y contar con una defensa y una industria bélica propia que nos haga vulnerables.
He citado al Papa, ahora citaré a Fidel Castro.
Lo que tiene que hacer Europa es empezar a caminar con pantalones largos.
El retrato de Tiziano.
.
.
.
a tener un proyecto propio. Hasta hace muy poco tiempo, Europa ha vivido en lo que llamamos la edad de la inocencia. Ha vivido pensando en que iba a tener para siempre una energía barata que venía de Rusia, un mercado que iba a absorber nuestros excedentes industriales, el problema que era China, y la delegación de nuestra seguridad en los Estados Unidos.
Eso se ha terminado. Debemos construir nuestra propia senda europea y encontrar, desde luego, nuevas fórmulas de cooperación con nuestros aliados, especialmente los que con nosotros comparten al otro lado del Atlántico los valores occidentales.
¿Y eso qué significa? Pues ir a completar el mercado interior, hacer del euro una divisa de reserva global y contar con una defensa y una industria bélica propia que nos haga vulnerables. He citado al Papa, ahora citaré a Fidel Castro. Lo que tiene que hacer Europa es empezar a caminar con pantalones largos.
El retrato de Tiziano...
Relacionados