La Segib apoya "cooperar más" ante "transformación profunda" que afrontan sistemas agroalimentarios

Fecha: 25/09/2026
Duración: 00:09:57
Localización: CÓRDOBA

Resumen generado con IA

La duodécima Conferencia Iberoamericana de Ministros de Agricultura y Pesca se celebra en Córdoba, destacando la capacidad de Iberoamérica para contribuir a la seguridad alimentaria global. El evento, organizado por el Gobierno de España, reúne a casi 700 millones de personas y subraya la importancia de la cooperación entre naciones. En un contexto de transformación de los sistemas agroalimentarios, los ministros abogan por la innovación, el reconocimiento del papel de las mujeres y los jóvenes en la agricultura, y la necesidad de compartir experiencias y buenas prácticas. Se establece una hoja de ruta que busca fortalecer la capacidad de adaptación y resiliencia a través de la tecnología y el diálogo. La declaración resultante reafirma el compromiso de la comunidad iberoamericana para garantizar que la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y el bienestar social sean prioridades compartidas, fomentando una colaboración efectiva entre gobiernos, academia y sociedad civil.

Transcripciones


Es un verdadero honor acompañarlos en Córdoba en esta duodécima conferencia iberoamericana de ministros y ministras de Agricultura y Pesca. Quisiera comenzar agradeciendo al Gobierno de España en su calidad de secretaría pro-témpore, su liderazgo y la excelente organización de este encuentro. Y mucho en particular al señor ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, don Luis Planas Puchades, que tiene sido un gran anfitrión aquí en Córdoba de todos nosotros.

También una palabra para la recepción que tuviéramos ayer en las cabalizas reales, en un sitio fantástico, y con la presencia del alcalde de Córdoba, José María Bellido, también. Quiero también agradecer a todos los países iberoamericanos por su presencia, por su espíritu de diálogo y de acción, también a los países y organizaciones asociadas que aquí hoy están presentes.

La declaración que hoy nos reúne parte de una realidad que merece ser destacada. Iberoamérica es una región con una extraordinaria capacidad para contribuir a la seguridad alimentaria mundial. Somos casi 700 millones de personas y somos una de las principales regiones productoras y exportadoras netas de Alimpaneta, como subrayó el señor ministro.

Contamos con una enorme diversidad de territorios, recursos, conocimientos y sistemas productivos. Pero nuestra fortaleza no reside únicamente en lo que producimos. reside también en nuestra capacidad para cooperar. Y esa es precisamente una de las grandes aportaciones de la comunidad iberoamericana, convertir nuestra diversidad en un espacio de diálogo, de intercambio, de experiencias y de construcción de respuestas compartidas.

Hoy ese diálogo es más necesario que nunca. Nuestros sistemas agroalimentarios afrontan transformaciones profundas, los efectos del cambio climático, la volatilidad de los mercados, las tensiones internacionales y las desigualdades territoriales conviven con enormes oportunidades asociadas a la ciencia, la innovación, la digitalización y las nuevas tecnologías.

Ante ese escenario la respuesta no puede ser aislarnos. La respuesta debe ser cooperar más, cooperar mejor. Por eso, desde la CEGIP celebramos especialmente que la declaración de Córdoba reafirme la voluntad de mantener de forma regular este espacio de diálogo técnico y político. Y celebramos también el reconocimiento a los trabajos que venimos desarrollando con vistas a una estrategia iberoamericana de seguridad alimentaria y nutrición que deberá ser considerada por los países atendiendo a sus diferentes circunstancias, contextos y prioridades nacionales.

Nuestro objetivo es, claro, poner la cooperación iberoamericana a servicio de soluciones concretas. Soluciones que permitan producir mejor, con mayor productividad y sostenibilidad. que fortalezcan nuestra capacidad de adaptación y resiliencia, que incorporen la innovación y la transformación digital a nuestros campos, nuestras explotaciones, nuestros puertos y nuestras comunidades rurales y costeras.

Y sobre todo, soluciones que lleguen a las personas, porque detrás de cada política agrícola, pesquera, alimentaria, mujeres y hombres que producen nuestros alimentos, familias que viven de estas actividades y comunidades cuyo futuro depende de que seamos capaces de generar oportunidades.

En este sentido quisiera destacar tres dimensiones que consideramos especialmente importantes. La primera es la innovación. La transformación tecnológica está cambiando rápidamente la agricultura, la pesca y la acuicultura. La inteligencia de datos, la agricultura de precisión, la biotecnología, la gestión eficiente del agua y las soluciones de AgriFoodTech abren posibilidades que hace pocos años parecían lejanas.

Pero la tecnología solo será verdaderamente transformadora si es accesible. Por eso debemos reducir las brechas digitales, reforzar la conectividad rural y facilitar que pequeñas y medianas explotaciones cooperativas, cultores familiares, pescadores, artesanales, emprendedores pueden beneficiarse también de estas herramientas.

La segunda dimensión son las personas. En 2026, Ano Internacional de la Agricultura, nos ofrece una oportunidad especialmente significativa para reconocer la contribución imprescindible de las mujeres a nuestros sistemas alimentarios.

No basta con reconocerla. Debemos traducir ese reconocimiento en más oportunidades, más acceso a los recursos productivos, financiación, formación, innovación, mercados, espacios de decisión. Y debemos hacer lo mismo con nuestros jóvenes. El relevo generacional constituye uno de los grandes desafíos desafíos de nuestros territorios rurales y costeros.

Necesitamos que las nuevas generaciones encuentren en la agricultura, la pesca y la agricultura no solamente una herencia que preservar, sino un proyecto de futuro en el que pueden innovar, emprender y prosperar.

La tercera dimensión es la cooperación. La Declaración de Córdoba abarca un amplio conjunto de temáticas como cooperación sur-sur y triangular, innovación y biotecnología, semillas y biodiversidad, digitalización, gestión del agua, comercio, sanidad animal y vegetal y tantos otros temas.

Tenemos, por tanto, una agenda. Ahora debemos todos convertirla, si posible, en acción. Y ahí la cooperación iberoamericana tiene un enorme valor añadido. No necesitamos que todos nuestros países hagan exactamente lo mismo. Necesitamos mecanismos que permitan compartir aquello que funciona, aprender de nuestras diferentes experiencias y adaptar las soluciones a cada realidad nacional y territorial.

Desde la CEGIP queremos contribuir precisamente a esa tarea, conectar capacidades, identificar buenas prácticas, facilitar alianzas y generar espacios donde gobiernos, organismos internacionales, academia, sector privado y sociedad civil puedan trabajar conjuntamente.

Y queremos hacerlo reforzando nuestras alianzas con instituciones fundamentales para esta agenda, como la FAO, los demás organismos de Naciones Unidas, Roma y el ICA, así como los diferentes actores regionales y multilaterales.

Queridos amigos y amigos, hay otro elemento de la declaración de Córdoba que merece ser subrayado. Nuestro patrimonio alimentario y gastronómico es también parte de nuestra identidad compartida. Los alimentos cuentan nuestra historia, hablan de nuestros territorios, de nuestros pueblos, de nuestros océanos y ríos y de nuestras comunidades higienas y locales, de generaciones de agricultores, ganaderos y pescadores y del intercambio permanente entre las dos orillas del Atlántico.

Proteger y proyectar ese patrimonio significa también reconocer el enorme valor económico, social y cultural de nuestros sistemas alimentarios. La comunidad iberoamericana tiene ante sí una oportunidad extraordinaria. Podemos demostrar que producir alimentos, garantizar la seguridad alimentaria y proteger nuestros recursos naturales y generar prosperidad en los territorios rurales y avanzar en innovación no son objetivos incompatibles.

Son partes de una misma agenda, una agenda que necesite políticas públicas, inversión, conocimiento, conocimiento, cooperación y fundamentalmente voluntad política. La declaración de Córdoba expresa esa voluntad. Desde la CEGIP asumimos el compromiso de acompañar a nuestros países para que esa voluntad se traduza en cooperación y para que la cooperación se traduzca en resultados.

Porque la seguridad alimentaria no es únicamente una cuestión agrícola, Es una cuestión social, ambiental y es también una cuestión de dignidad. Que ninguna persona pase hambre en una región con nuestra capacidad de producir alimentos, que debe seguir siendo una aspiración que nos movilice colectivamente. Córdoba nos deja hoy una hoja de ruta y, sobre todo, una responsabilidad compartida.

Sigamos construyendo una Iberoamérica que coopera, una Iberoamérica que innova, una Iberoamérica que reconoce a quienes trabajan la tierra y el mar. Y una Iberoamérica capaz de proyectarse hacia el mundo como una comunidad comprometida con la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y el bienestar de nuestras sociedades.

00:00 - 00:36 Es un verdadero honor acompañarlos en Córdoba en esta duodécima conferencia iberoamericana de ministros y ministras de Agricultura y Pesca. Quisiera comenzar agradeciendo al Gobierno de España en su calidad de secretaría pro-témpore, su liderazgo y la excelente organización de este encuentro. Y mucho en particular al señor ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, don Luis Planas Puchades, que tiene sido un gran anfitrión aquí en Córdoba de todos nosotros.

00:36 - 01:04 También una palabra para la recepción que tuviéramos ayer en las cabalizas reales, en un sitio fantástico, y con la presencia del alcalde de Córdoba, José María Bellido, también. Quiero también agradecer a todos los países iberoamericanos por su presencia, por su espíritu de diálogo y de acción, también a los países y organizaciones asociadas que aquí hoy están presentes.

01:04 - 01:30 La declaración que hoy nos reúne parte de una realidad que merece ser destacada. Iberoamérica es una región con una extraordinaria capacidad para contribuir a la seguridad alimentaria mundial. Somos casi 700 millones de personas y somos una de las principales regiones productoras y exportadoras netas de Alimpaneta, como subrayó el señor ministro.

01:30 - 02:04 Contamos con una enorme diversidad de territorios, recursos, conocimientos y sistemas productivos. Pero nuestra fortaleza no reside únicamente en lo que producimos. reside también en nuestra capacidad para cooperar. Y esa es precisamente una de las grandes aportaciones de la comunidad iberoamericana, convertir nuestra diversidad en un espacio de diálogo, de intercambio, de experiencias y de construcción de respuestas compartidas.

02:04 - 02:36 Hoy ese diálogo es más necesario que nunca. Nuestros sistemas agroalimentarios afrontan transformaciones profundas, los efectos del cambio climático, la volatilidad de los mercados, las tensiones internacionales y las desigualdades territoriales conviven con enormes oportunidades asociadas a la ciencia, la innovación, la digitalización y las nuevas tecnologías.

02:36 - 03:19 Ante ese escenario la respuesta no puede ser aislarnos. La respuesta debe ser cooperar más, cooperar mejor. Por eso, desde la CEGIP celebramos especialmente que la declaración de Córdoba reafirme la voluntad de mantener de forma regular este espacio de diálogo técnico y político. Y celebramos también el reconocimiento a los trabajos que venimos desarrollando con vistas a una estrategia iberoamericana de seguridad alimentaria y nutrición que deberá ser considerada por los países atendiendo a sus diferentes circunstancias, contextos y prioridades nacionales.

03:19 - 03:48 Nuestro objetivo es, claro, poner la cooperación iberoamericana a servicio de soluciones concretas. Soluciones que permitan producir mejor, con mayor productividad y sostenibilidad. que fortalezcan nuestra capacidad de adaptación y resiliencia, que incorporen la innovación y la transformación digital a nuestros campos, nuestras explotaciones, nuestros puertos y nuestras comunidades rurales y costeras.

03:48 - 04:11 Y sobre todo, soluciones que lleguen a las personas, porque detrás de cada política agrícola, pesquera, alimentaria, mujeres y hombres que producen nuestros alimentos, familias que viven de estas actividades y comunidades cuyo futuro depende de que seamos capaces de generar oportunidades.

04:11 - 04:40 En este sentido quisiera destacar tres dimensiones que consideramos especialmente importantes. La primera es la innovación. La transformación tecnológica está cambiando rápidamente la agricultura, la pesca y la acuicultura. La inteligencia de datos, la agricultura de precisión, la biotecnología, la gestión eficiente del agua y las soluciones de AgriFoodTech abren posibilidades que hace pocos años parecían lejanas.

04:40 - 05:07 Pero la tecnología solo será verdaderamente transformadora si es accesible. Por eso debemos reducir las brechas digitales, reforzar la conectividad rural y facilitar que pequeñas y medianas explotaciones cooperativas, cultores familiares, pescadores, artesanales, emprendedores pueden beneficiarse también de estas herramientas.

05:07 - 05:25 La segunda dimensión son las personas. En 2026, Ano Internacional de la Agricultura, nos ofrece una oportunidad especialmente significativa para reconocer la contribución imprescindible de las mujeres a nuestros sistemas alimentarios.

05:25 - 05:51 No basta con reconocerla. Debemos traducir ese reconocimiento en más oportunidades, más acceso a los recursos productivos, financiación, formación, innovación, mercados, espacios de decisión. Y debemos hacer lo mismo con nuestros jóvenes. El relevo generacional constituye uno de los grandes desafíos desafíos de nuestros territorios rurales y costeros.

05:51 - 06:07 Necesitamos que las nuevas generaciones encuentren en la agricultura, la pesca y la agricultura no solamente una herencia que preservar, sino un proyecto de futuro en el que pueden innovar, emprender y prosperar.

06:07 - 06:28 La tercera dimensión es la cooperación. La Declaración de Córdoba abarca un amplio conjunto de temáticas como cooperación sur-sur y triangular, innovación y biotecnología, semillas y biodiversidad, digitalización, gestión del agua, comercio, sanidad animal y vegetal y tantos otros temas.

06:28 - 06:57 Tenemos, por tanto, una agenda. Ahora debemos todos convertirla, si posible, en acción. Y ahí la cooperación iberoamericana tiene un enorme valor añadido. No necesitamos que todos nuestros países hagan exactamente lo mismo. Necesitamos mecanismos que permitan compartir aquello que funciona, aprender de nuestras diferentes experiencias y adaptar las soluciones a cada realidad nacional y territorial.

06:57 - 07:18 Desde la CEGIP queremos contribuir precisamente a esa tarea, conectar capacidades, identificar buenas prácticas, facilitar alianzas y generar espacios donde gobiernos, organismos internacionales, academia, sector privado y sociedad civil puedan trabajar conjuntamente.

07:18 - 07:33 Y queremos hacerlo reforzando nuestras alianzas con instituciones fundamentales para esta agenda, como la FAO, los demás organismos de Naciones Unidas, Roma y el ICA, así como los diferentes actores regionales y multilaterales.

07:33 - 08:09 Queridos amigos y amigos, hay otro elemento de la declaración de Córdoba que merece ser subrayado. Nuestro patrimonio alimentario y gastronómico es también parte de nuestra identidad compartida. Los alimentos cuentan nuestra historia, hablan de nuestros territorios, de nuestros pueblos, de nuestros océanos y ríos y de nuestras comunidades higienas y locales, de generaciones de agricultores, ganaderos y pescadores y del intercambio permanente entre las dos orillas del Atlántico.

08:09 - 08:39 Proteger y proyectar ese patrimonio significa también reconocer el enorme valor económico, social y cultural de nuestros sistemas alimentarios. La comunidad iberoamericana tiene ante sí una oportunidad extraordinaria. Podemos demostrar que producir alimentos, garantizar la seguridad alimentaria y proteger nuestros recursos naturales y generar prosperidad en los territorios rurales y avanzar en innovación no son objetivos incompatibles.

08:39 - 09:05 Son partes de una misma agenda, una agenda que necesite políticas públicas, inversión, conocimiento, conocimiento, cooperación y fundamentalmente voluntad política. La declaración de Córdoba expresa esa voluntad. Desde la CEGIP asumimos el compromiso de acompañar a nuestros países para que esa voluntad se traduza en cooperación y para que la cooperación se traduzca en resultados.

09:05 - 09:35 Porque la seguridad alimentaria no es únicamente una cuestión agrícola, Es una cuestión social, ambiental y es también una cuestión de dignidad. Que ninguna persona pase hambre en una región con nuestra capacidad de producir alimentos, que debe seguir siendo una aspiración que nos movilice colectivamente. Córdoba nos deja hoy una hoja de ruta y, sobre todo, una responsabilidad compartida.

09:35 - 09:58 Sigamos construyendo una Iberoamérica que coopera, una Iberoamérica que innova, una Iberoamérica que reconoce a quienes trabajan la tierra y el mar. Y una Iberoamérica capaz de proyectarse hacia el mundo como una comunidad comprometida con la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y el bienestar de nuestras sociedades.

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