El arzobispo de Zaragoza, monseñor Carlos Escribano, celebra la restauración de la cúpula.
Transcripciones
Es una alegría presentar hoy la restauración de la cúpula Regina Patriarcarum, obra, como saben, de Ramón Valleu de 1782, y es quizá una de las piezas más significativas de la Basílica del Pilar.
Tras varios meses de trabajo, la cúpula ha recuperado su colorido original, ha sido consolidada estructuralmente y cuenta con una nueva iluminación artística que permite contemplarla con mayor nitidez.
Los visitantes pueden ahora apreciar esta obra con mucha más fidelidad.
Es una alegría presentar hoy la restauración de la cúpula Regina Patriarcarum, obra, como saben, de Ramón Valleu de 1782, y es quizá una de las piezas más significativas de la Basílica del Pilar.
Tras varios meses de trabajo, la cúpula ha recuperado su colorido original, ha sido consolidada estructuralmente y cuenta con una nueva iluminación artística que permite contemplarla con mayor nitidez.
Los visitantes pueden ahora apreciar esta obra con mucha más fidelidad.
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